jueves, 3 de abril de 2014

Ser Teleoperadora no es ninguna deshonra

Tras muchos años trabajando en la misma empresa y realizando las mismas funciones, hecho la vista atrás y pienso en lo injusta que es la gente.

Todas las mañanas, tanto yo, como mis compañeros, llegamos al trabajo con la intención de hacerlo lo mejor posible y captar cuantos más clientes mejor, para así al final del mes, ver conseguido el objetivo y cobrar una comisiones que nos ayudan, en muchos casos, a salir del agujero. Pero a medida que pasan las horas, cliente tras cliente nos cuelga, nos hablan mal, hasta nos insultan... Hemos tenido que llegar a oír que nuestro trabajo era indigno.

Pues a todos esos clientes les digo, que igual que nosotros llamamos, ellos también lo hacen, siempre que hay un problema, una duda o una queja, nosotros les atendemos con la mejor de nuestras sonrisas y con todas las ganas de ayudarles. No se acuerdan cuando les llamamos de la vez que le ayudamos y era sábado, a las 9 de la mañana o a las dos del mediodía o a las 10 de la noche, o domingo o día de fiesta...nosotros nos vemos obligados a trabajar días que nos gustaría estar en casa, con la familia o jugando con nuestros hijos, pero no, tenemos que madrugar todos los días para ir a trabajar y nunca nos podemos quejar por ello. 

Eso que consideráis indigno, es el trabajo que ayuda a muchas familias, casados, solteros, viudos,hijos, padres e incluso abuelos, jamas escuchareis una palabra nuestra, o un insulto, o un gesto feo, por que nosotros estamos igual emitiendo que recibiendo, en unas condiciones no mas favorables que las del resto de trabajadores de otros gremios, pero que jamas, repito, jamas, pagamos con el cliente. 

Por eso os ruego que la próxima vez que os llamen para ofreceros algo, penséis que detrás hay una persona que simplemente está trabajando para sacar adelante a su familia, y aunque no queráis lo que os ofrece, se puede ser amable y decir que no interesa y con eso nosotros nos daremos por satisfechos.