martes, 8 de abril de 2014

POSTRES PARA SEMANA SANTA: HUEVECILLOS EXTREMEÑOS

Se acerca la Semana Santa en Garciaz y todos sus habitantes preparan y organizan tanto las misas como las procesiones y actos típicos de estas fiestas, pero no todo gira en torno a la Iglesia, también se empiezan a preparar menús para esos días, menús especiales, llenos de sabor, de orgullo y de tradición. Entre esas tradiciones no solo están las típicas torrijas, o el bacalao escabechao, no, también hay otro postre que hace de estos días una delicia, ese postre son los HUEVECILLOS, un postre que te devuelve a la niñez, evoca épocas en las que todos eramos muy felices y los problemas de mayores, se quedaban en eso, problemas de mayores. 

Hoy os traigo esta receta, para que todos tengáis acceso a algo único, típico y muy muy bueno. Es sencillo de hacer y estoy segura que quedareis encantados con el resultado. 

Cuando los hagáis, recordar a Garciaz, a sus gentes, sus calles, su olor a mimosas y leña quemada, pero sobre todo, acordaros de mi y guardarme un plato...

Difrutad haciéndolos y sobre todo comiéndolos.


HUEVECILLOS

Ingredientes (4 raciones)
Miga de pan (comprar un pan tipo payés o rústico que contenga mucha miga)de un pan de kilo que hayáis comprado 3 o 4 días antes
4 huevos 
azúcar al gusto
1 litro de leche
2 trozos de cáscara de naranja
anís o matalauva
aceite de girasol o de oliva suave

Elaboración
Partimos el pan por la mitad y extraemos la miga del pan (que habremos comprado unos días antes para que esté mas asentada la miga).
Batimos los huevos y añadimos la miga de pan, removemos con el tenedor hasta que quede bien mezclado.
Ponemos abundante aceite en una sartén y calentamos bien. Con la ayuda de una cuchara pequeña, ponemos porciones en al aceite para ir friéndolas. Cuando estén doradas por ambos lados, las sacamos y las escurrimos en papel de cocina.
Hervimos la leche con la cascara de naranja y el anís (preferiblemente metido en un gasa para luego poderlo retirar bien). Añadimos las albóndigas a la leche, y cocemos unos cinco minutos. Retiramos el anís si queremos.