sábado, 29 de marzo de 2014

8 VENTAJAS DE TENER UN GATO EN CASA


Hoy os traigo un articulo muy interesante para aquellos que no se fían de tener gatitos en casa, leyendo en www.gatosencasa.com he leído lo que ya sabia, y por eso os lo enseño, para que os animéis y pongáis un gato en vuestra vida, y además adopta, ayudarás a un animal y el te lo va a recompensar con creces.





Como lo prometido es deuda, este post completará aquél otro que enumeraba los inconvenientes de tener un gato, pero esta vez hablando de las ventajas que nos trae la convivencia con esta maravillosa mascota. Así que allá vamos, iniciamos una tarea que a Gatos en casa le entusiasma: hablar de las bondades y maravillas felinas sin tapujos. A continuación, la selección de una docena de razones por las que merece la pena llevarse un gato a casita y tratarlo como a un rey:





1. Amor verdadero: Basta ver la imagen que abre el post para entender que el amor verdadero puede tener nombre de gato. Al menos, así es para mucha gente. Son legiones las personas que se declaran amantes apasionados de estos pequeños felinos. Su relación es tan auténtica, intensa y profunda que no puede expresarse con palabras, y adquiere la categoría de un inigualable amor con mayúsculas.


¿Pero, por qué esa conexión? Antes de nada, aclaremos que tanto se da que la parte humana sea masculina o femenina o que el bigotudo sea macho o hembra. Lo importante es la conexión emocional que pueda, o no, establecerse entre ellos. Por lo demás, sólo los misterios insondables del amor sabrían explican el talento del gato para hechizar nuestros sentidos...



No en vano, la excepcional sensibilidad felina, su bella imagen y bondad llegan al alma como una flecha lanzada por Cupido. Son numerosos los ejemplos de escritores que alaban su forma de estar en el mundo, su figura, su carácter, su halo de hermosura interior y exterior.



2. Los inconvenientes desaparecen: En este caso se cumple esa famosa frase de que el amor es ciego. Traducido al tema del post, querer a un gato es un sentimiento tan poderoso que oculta los problemas que supone su presencia en el hogar. Así, un dueño enamorado de su gato, que siente auténtico aprecio por él, no sufre los inconvenientes de su mantenimiento. Aquí lo importante es unir la carga de la responsabilidad (gastos, cambio del arenero, tiempo de juego, visitas al veterinario, etc.) y aprecio en la misma persona, en caso de que el gato no suscite el mismo apego en toda la familia.



3. Una gran compañía: No sólo puedes observarlos durante horas, tanto si duermen cual enigmáticas esfinges como si trastean por la casa jugando y corriendo de aquí para allá. También es una delicia acariciarlos, hablarles dulce, sentir su calor sobre tu cuerpo, a los pies de la cama. Además, son silenciosos, respetuosos, independientes y a la par apegados, amorosos y fieles, por lo que puedes hacer tus tareas sin tener que colmarles de atenciones todo el día. Si un gato no se comporta así, una de dos: o es muy jovencito todavía o tiene algún problema de salud o de comportamiento, como por ejemplo el celo.



4. Alguien que te necesita y te ama: La responsabilidad de tener que cuidar una mascota también tiene su parte positiva. No sólo supone gastos, cuidados y atención, a la vez nos ayuda a ser más responsables, a sentirnos importantes para un ser que depende de nosotros. Todo eso nos lo da el gato, y algo muy bonito: la resposabilidad se percibe como algo positivo, querido, deseado, pues amamos al animal y éste nos necesita.



5. Aprenden rápido:  Aunque los gatos pueden entrenarse, un gato con todas sus necesidades cubiertas y sin problemas de salud no precisa de grandes enseñanzas. Todo lo contrario, los mininos aprenden al vuelo cualquier cosa básica, como dónde rascar, dónde hacer pipí y popó, etc. Siempre hay casos difíciles, pero son excepciones y suelen tener arreglo.



6. Dan independencia: Es algo sabido que el gato se considera el animal doméstico del futuro. Sus características lo hacen perfecto para vivir en apartamentos o casas, como su tamaño, sus costumbres higiénicas, ser unos grandes dormilones, su independencia y alta conectividad emocional, y sin precisar las atenciones típicas de los perros, como salir a pasear cada equis horas. Así, el gato puede quedarse en casa solo durante varios días, si fuera necesario. Basta con dejarle el arenero limpio, comida y agua suficiente para poder ausentarnos. 



7. Pocos cuidados: Aunque necesite atenciones mínimas, en general puede decirse que un gato sabe arreglárselas por sí mismo, sobre todo comparándolo con un perro. Al margen de los consabidos paseos caninos obligatorios, a los gatos no urgen bañarlos, ya lo hacen por sí mismos a lengüetazo limpio. Louis Pasteur los definió como uno de los animales con menos bacterias. 



8. Mejoran nuestra salud: Los gatos son algo así como un seguro de vida para sus dueños. Son numerosos los estudios que han probado su capacidad para relajarnos y hacernos sentir mejor. Abrazar a un gato, por ejemplo, reduce nuestra tensión arterial, es una válvula de escape contra el estrés y ralentiza la frecuencia de las pulsaciones. Resultado: previene enfermedades cardíacas y nos hacen olvidar los problemas. Además, son buenos con niños y ancianos, un primor.